BUSCAR EN ESTE BLOG

domingo, 12 de mayo de 2019

Resistencias – re-existencias de las mujeres negras, afrodescendientes, palenqueras y raizales en medio del conflicto armado y del postacuerdo.

Día 12. Articulo: Por Bibiana Peñaranda 
RESISTENCIAS – RE-EXISTENCIAS DE LAS MUJERES NEGRAS, AFRODESCENDIENTES, PALENQUERAS Y RAIZALES EN MEDIO DEL CONFLICTO ARMADO Y DEL POSTACUERDO.
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

Las mujeres negras, afrodescendientes, palenqueras y raizales. «Siempre estuvieron allí, no como “esposa de…”, no “como mujer de…”, sino con luz propia, con valores firmes libertarios. No eran simples objetos, no eran simples “compañeras” de los cimarrones, eran simplemente protagonistas de la historia. Eran las cimarronas de la esperanza perenne por un mundo mejor, que hoy la historia dominante pretende condenar al olvido: (Jesús Chucho García).

Una cosa son nuestras identidades, y otra son las percepciones que se tienen de las mujeres negras, afrodescendientes, palenqueras y raizales en Colombia, esto último demuestra que dejamos de ser un puñado de “negras” que a los ojos de mucha gente éramos iguales, para convertirnos en seres humanos, en sujetas políticas, con identidades múltiples, con pensamiento propio, con apuestas y sueños propios y distintos.
Una puede elegir quedarse en la queja, o reivindicar lo que somos y lo que queremos llegar a ser. Por ello, desde mi sentipensamiento, existen varios elementos importantes en la lucha cotidiana dentro estemos o no dentro del conflicto armado.
El primero de estos elementos, tiene que ver con nuestros cuerpos: Desfolclorizar Nuestros cuerpos racializados, por su color de piel, hipersexualizados, y ubicados en posición de subordinación frente a una población fenotípicamente diferente. Nosotras tenemos claro que nuestros cuerpos son escenarios de expresión, de liberación, de rebeldía, que pretenden desobedecer a una estética impuesta y a un puesto asignado. Que intenta encontrarse con otros cuerpos para reconocernos dentro de nosotras mismas como mujeres diversas, defender los derechos de las mujeres, aliviarlas de su dolor, crear estrategias de resistencias, rescatar nuestras creencias ancestrales y asentar los territorios.
Un segundo elemento, es, Reivindicar el conocimiento de nuestros saberes ancestrales, las plantas, las pócimas, los ungüentos, que restauran, que sanan, que reparan, que escudriñan poderes ocultos, releemos nuestros saberes a nuestra manera, y no a la manera impuesta desde la colonización europea y latina blanca. Es importante conocer lo que cada mujer sabe y lleva consigo; sus expresiones espirituales, sus conocimientos ancestrales, sus experiencias vividas para compartirlas, no para imponerlas. Este elemento va acompañado por nuestras creencias el fortalecimiento de que nuestra espiritualidad es negra, ecuménica y popular.
El tercer elemento, es lo comunitario, lo colectivo, cotidiano tanto en los escenarios privados como de las luchas colectivas. Nos mueven las múltiples discriminaciones, pero también las múltiples reivindicaciones, que cuestionan las relaciones de poder individual, que potencia los liderazgos afectivos, Este poder que reivindicamos y que hace parte de nuestra ancestralidad cultural es para vencer el miedo y la desconfianza que limitan el cuidado de si, el cuidado mutuo las tradicionales expresiones de afecto.
Este elemento de poder va enlazado con la recuperación de nuestro poder sexual y en lo derechos reproductivos. Sabemos que nuestros cuerpos son un elemento de poder y no de subordinación ni a los hombres, ni a la iglesia, ni a la sociedad, con sus estereotipos racistas.
Nuestras diversidades están atravesadas por lo festivo, lo mágico, por la alegría, por los tambores, la marimba, el arrullo. Y este sería el cuarto elemento.  El baile, la poesía, la música, los mitos, las leyendas, son elementos de resistencia importante que fortalece la salud mental, que unen en medio del dolor, que juntan los miedos para resistir con una sonrisa, con una mirada cómplice, con un movimiento liberador de tensiones, emociones, rabias, miedos, esperanzas y sueños.  
Todos estos elementos, tienen que ver con la inclusión de Tierra y el territorio en los espacios de pacificación. Nuestros territorios son espacios sagrados para ser, estar y vivir, que fueron desarticulados desde la colonia. Territorios en los que no se les reconoce autoridad propia, legislación propia y educación propia y en los que a sus habitantes se les consideran seres sin historia y sin derecho a crearla. Lo que no saben, es que Allí en los territorios esta la familia extensa, de la que hacen parte hombres y mujeres, por eso para nosotras es importante la tierra y el territorio, considerado como una unidad con todos los pobladores que hacen parte de él. Los hombres son parte importante en nuestras luchas, hay patriarcado, sí. Hay machismo sí, pero ellos como nosotras han sufrido el racismo, la homofobia, el clasismo, por eso creemos que, en su liberación, también está la nuestra.
Por ello es que decimos, que en nuestra lucha comunitaria, popular y negra también incluye la liberación de los hombres, sabemos que no ellos no son nuestra responsabilidad, aclaro, las mujeres no somos las responsables de esa liberación masculina, pero si nos interesa y queremos acompañarla cuando así lo soliciten. Es un principio de la no exclusión, que hemos aprendido muy bien, nosotras como mujeres negras la hemos vivido y padecido, durante muchos años, por ello no pretendemos repetir ni multiplicar.
Es importante saber, que también nuestras luchas, incluyen el territorio y la tierra, puesto que estos dos elementales, tiene que ver con nuestra cosmovisión de la naturaleza,  con la madre tierra, con el bosque, la madera, con los camarones, la piangua, los pescados, el mar, el viento, el calor, el fuego, los animales domésticos y salvajes que existen en nuestros espacios de vida, Sin tierra y sin territorio, no hay vida, no hay comunidad, no hay cultura, no hay ancestralidad, no hay fiesta, no hay hombres y mujeres negras, afrocolombianas, palenqueras y raizales.
El sexto elemento es, la solución Pacifica de los conflictos: sin odios y sin venganzas, porque hablar sana y contar las historias une. (así lo creemos en la Red Mariposas de alas nuevas).
Y un último elemento, es trabajar por la eliminación de todas las formas de expresión racista, en contra de las opresiones, las marginaciones, por lo tanto, en nuestras resistencias y luchas, buscamos eliminar todas las formas de violencias, que son (el racismo, el patriarcado, el sexismo, el clasismo, la homofobia, la xenofobia, el capitalismo,). Es decir, todas las formas en que la violencia se recrea para las mujeres y los hombres negros afrodescendientes, palanqueros y raizales.
Para nosotras mujeres en red, las acciones colectivas de nuestra cultura negra, afro descendiente, raizal y palenquera son elementos transformadores, populares, comunitarios, que hacen parte de las resistencias y de las re-existencias de esta nación colombiana. 

sábado, 11 de mayo de 2019

Día 11. Articulo: La Madre esculpe silenciosamente el tejido social

Día 11. Articulo: La Madre esculpe silenciosamente el tejido social 
Por: Maria Enriqueta Cortes
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

RESUMEN[1] 
Desde los más antiguos constructos mentales, culturales, religiosos, políticos, sociales y simbolismos;  el papel de la mujer  ha sido opacado por el hombre, donde su función protagónico esta mediatizado por la sexualidad, el hogar, la crianza de los hijos, apoyo al marido y su entorno más próximo al hogar; estas concepciones están insertas tanto hombres dominantes como mujeres dominadas. De tal forma que la condición de ser mujer,  se subvalora en obras y acciones adheridas a patrones culturales de marcas prehistóricas.  La mujer “madre” es la transmisora de cultura,  la  que teje la red del tejido social en el hogar, en la comunidad, en sociedad, sin desconocer el papel del hombre en este campo.

Sin embargo la función en el hogar de la madre se ha menguado, producto que la mujer busca su identidad, especialmente en las mujeres madres solteras, que por situación económica  deben sostener el hogar. Al revisar  un grupo de 30 estudiantes de una Institución etnoeducativa, se observa que su composición familiar ya es cambiante, no hay padre y/o  madre, existe abuela, madre soltera, ti@s entre otros, pero lo preocupante es que, de 30 madres  13 de ellas son madres  ausentes del hogar y si existe el cuidado es muy débil en cantidad y calidad de tiempo compartido con los hijos; 7 de sus hijos presentan  actitudes, comportamientos y prácticas que, merecen profunda reflexión del papel de la mujer madre, padre en el hogar y su responsabilidad en tejido social.

La madre se ha convertido en el eje central de todos los temas de la familia como lo podemos observar con la madre afrocolombiana, en la costa pacífica  nariñense; la madre era una matrona, consejera, la que administraba los recursos del hogar, la proveedora de los recursos, la que lideraba la conexión de la familia, ( herman@s, ti@s, niet@s, sobrin@s) }, transmisora de la cultura (valores, costumbres, hábitos, cantos, gastronomía, las labores entre otros) y entorno a ella,  giraba la familia, si ella no estaba se perdía la  conexión entre los miembros de la familia.

La mujer de hoy, una vez  terminada la maternidad se integra al mundo laboral, los niñ@s van a la guardería desde  su primer año de vida y la formación, educación la sigue  la escuela, que realiza el papel de hogar; si la madres/ padre ausente y  los hilos que tejen la red, se ven debilitados, aflorando los flagelos sociales que azota a los jóvenes y la sociedad en generales, por ello,  el estado debe fortalecer a los programas de familia, porque atacando las causas, disminuyen los efectos;  por lo cual, la madre silenciosamente ha asumido  otro papel que es la tejer  la sabana de la sociedad, en compañía con el hombre, familiares y la escuela.

FUNDAMENTACIÓN TEORICA Y CONTEXTUAL

MUJER…SILENCIOSAMENTE ESCULPE EL TEJIDO SOCIAL

Los modelos culturales definidos por la estructura social, en la que se encuentran  los hombres y mujeres. La mujer, la familia son expresiones que alcanzan un gran grado de profundidad, desde su papel sexual y reproductivo que ha jugado desde la prehistoria; la invisibilidad  de la mujer se ha observado a lo largo de la historia “con ayuda de la religión  que abocaban  papeles dominantes y subordinados por la gracia de Dios, las mujeres se han visto relegadas a un segundo plano, a jugar de suplentes  y hacer ciudadanas  de segundo orden, esto ha ido cambiando, había que decir  incluso que ciertos países en sus legislaciones le asignan valor al trabajo monetario doméstico y con excepción de algunos países musulmanes donde aún son consideradas como propiedad privada[2] .

Los estereotipos, los roles, las conductas y los comportamientos de los grupos son cuestiones que modelan significativamente las funciones sociales del hombre y la mujer enmarcados en una función sexual.

En observaciones y estudios llevados a cabo por disciplinas como la antropología, la sociología, la psicología y la sexología se dicen que los roles femeninos y masculinos postulados por Freud están más cerca de la influencia cultural  que de la biología sexual, en los niveles culturales avanzados  y progresistas, donde la igualdad adquiere firmeza y la sexualidad llega a ser forma de una relación social[3]

La mujer juega un papel primordial en el desarrollo social, a través de todos los tiempos ha sido considerada el eje de la transmisión cultural, como la pieza fundamental en la familia, es así como en los hogares afrocolombianos la mujer se caracteriza por poseer una riqueza gastronómica que integra a los a  los miembros de la familia en torno al fogón, en cada hogar el alimento integra e involucra, abriga y protege. “toda madre tiene siempre la comida al hijo” -caso de hogares afro-.

La cultura está dentro de su forma de actuar, de ver el mundo y está ligada con la iglesia y el Estado y estos elementos atraviesan la estructura social  de forma consciente o inconsciente.

Pierre Bourdieu considera que la mujer ha sido esclava de lo simbólico: la topología del cuerpo está afectada por un simbolismo social, como por arriba y abajo, así la sociedad ha demarcado ciertos estereotipo lo blanco y el negro, la posición de derecha y de izquierda, “la mujer la mano derecha del hombre” todos estos patrones de ubicuidad son simbolismo de la mujer y su papel en la sociedad, como los seco  lo húmedo.

Dentro del simbolismo esta la maternidad “la idea de ser femenino inexorablemente está en la función materna como parte del modelo de mujer, creando expectativas y colocado a la mujer en la única  vía tanto de preñarse como de parir, criar, amparar y acompañar a los hijos a  través de toda la vida, la cual ha convertido la maternidad en un referente  imposible de  ignorar, bien sea por su presencia o ausencia”[4]  que tenga hijos, ser madre y esposa es su destino, con lo cual se refuerza en la mujer  la inseguridad de asumir un rol activo en la sociedad, además este mismo papel activo  de ser madre hace que su educación  no sea considerada prioritaria en los presupuestos familiares escasos, ya que la madre ha de dedicar su vida a la crianza  de los hijos , de los nietos y si todavía le alcanza la vida cuidara de las generaciones siguientes  papel que no requiere ninguna formación formal[5]

La evolución de las familias y los procesos de cambio de la mujer, donde esta  debe generar ingresos, se suma una carga más que es la del hogar colocando en riesgo la  “red del hogar” que por esencia de ser madre, es la que   teje día, a día una red familiar con la crianza de los hijos. Los modelos económicos, políticos y sociales consideran más importante atacar los efectos que las causas que producen los factores conexos a  los flagelos sociales desarrollando la cultura fragmentada que se construye  en hogar por  la pareja.

Es así como al hacer la revisión en una institución etnoeducativa, donde sus madres afrocolombianas, han evolucionado a los cambios políticos, económicos, sociales y culturales su papel de madre ha sido delegada a otros miembros, amigos de la familia y a la escuela.

El tejido social es el grupo de individuos que en su relación con el espacio construyen una cultura; es decir, es un grupo de individuos en un lugar determinado los cuales se identifican y se relacionan entre sí por medio de una forma de vida que han creado a partir de su participación en la construcción del espacio que habitan, y que por lo mismo pertenecen, apropian y transforman el espacio[6]

El tejido social está compuesto por las unidades básicas e interacción de las unidades y grupos agregados que componen la sociedad como son: la familia, la escuela, los símbolos identitarios, la iglesia y diversas asociaciones. La célula fundamental del tejido social es la familia aunque hoy está desacreditada como debate ideológico y la cultura ha cambiado su composición y concepto dándole un reducto diacrónico de su legado, como el conservanguardismo tergiversa su significado, los modelos económicos, la ineficacia de mecanismo de distribución de mecanismos de distribución social,  carece de mecanismos de distribución de los recursos, la atrofia de modelos económicos, que se han olvidado que son la causa explicativa de los problemas sociales.

La familia es  la célula de la sociedad y la madre es la primera instancia la construye el tejido social es ella en que el estado debe fundamentar los procesos económicos, sociales y fortalecimiento de lo cultural; es se valora proyectos sociales en “mujeres cabeza de hogar”, no enmascarar la posición del hombre en la construcción, crianza, conexión del tejido social , proveedor de los valores y bienes materiales e inmateriales  de la familia.

Si la madre se ausenta en calidad y cantidad de aportes a los hijos, la red que se teje en la familia se fragmenta y toda la transmisión y educación que allí se brinda también se fractura y los procesos sociales se emancipan.

La segunda instancia donde se construye el tejido social, es la escuela como institución encargada de reafirmar los valores, pero ha sido atacada y des notada como entidad conservadora y se ha denotado como patrón de reproducir modelos expuesto por el mercado, de orden económico y mega tendencias como es el de las competencias, olvidando de la construcción social a la cual se debe apuntar[7]. La escuela se encuentra resolviendo el primer orden del tejido social por ausencia del hogar, buscando el inicio de la red, haciendo papel de hogar y queda en segundo orden  enseñanza del mundo que lo rodea  llevarlo a unas competencias que exige el modelo económico. 

Galindo Figueroa & Vargas López (2003) afirman que “Se alude entonces a un tejido social en donde las divergencias en cuanto a creencias y posiciones en el mundo, son mucho más toleradas,  se hace factible la vida en común porque hay reglas en común” ( p.33).

Lo que se opinan de las mujeres del mundo de hoy,  que no distorsionan ni se alejan de lo que ha sido la carga en la historia.

Un diario femenino  dice 5 roles de la mujer en la actualidad[8].  Ustedes opinen….

“Mujer en el trabajo: “trabajo ya  sea por cuenta propia o ajena, sea una profesional liberal, tenga una empresa, sea funcionaria, o trabaje a tiempo completo o a tiempo parcial, de forma fija o eventual.

Matrimonio: En el matrimonio o la vida en pareja tienes una "única obligación": ser feliz al lado de la persona que has elegido….. Lo que nunca harás será olvidarte de ti misma, someterte a sus deseos y tolerar actitudes machistas. Si llega ese momento, lo mejor es cortar con la relación. 

Madre: Cuando la mujer también es madre, ella es la responsable (pero no la única) de la estructura que conforma la vida emocional, física e intelectual de sus hijos, transformando a unos bebés totalmente dependientes en unos adultos completamente independientes. La mujer es la que pide su baja de maternidad e, incluso, la excedencia para atender al cuidado de los niños, juzgándola y criticándola por ello. Cada vez más, los hombres están solicitando la baja de paternidad y comparten el cuidado de los hijos y las labores del hogar. Trabajemos para que esta sea la tendencia y eliminemos de una vez por todas actitudes machistas que solo impiden el crecimiento personal y profesional de la mujer. 

Administradora del hogar: Nos queremos ser súper mujeres, solo queremos conciliar vida laboral y personal, y eso solo lo podemos conseguir si el hombre se implica en la casa. 

La mujer por encima de todo: La sociedad en la que vivimos "exige" que la mujer tenga que estar arreglada, que luzca bonita, que cuide su físico, su peinado, que se vea bien. Pero, ¿qué dice de sentirse bien consigo misma, de tener confianza en una, de mejorar su autoestima?” 


JUEZ Olga Margot Cortes “Las mujeres somos tan capaces como los hombres, de asumir las responsabilidades, obligaciones y actividades que nos propongamos, eso no se pone en duda, porque a través de los años se ha demostrado nuestra capacidad de lograr mejores resultados que el de los hombres, entre otras el hecho de sacar adelante a la familia con nuestro propio esfuerzo sin perder nuestra delicadeza de mujer, mientras que el hombre se concreta a realizar sus actividades laborales, casi no participa en las actividades del hogar, por tanto sólo podremos hablar de una sociedad hasta que sean intercambiados los roles.

No hay que olvidar que cada una de las personas de diferente genero tiene algo en particular que aportar en la vida social, olvidando que la vida se complementa por ambos sexos, no se compite, y ese principio es lo que impide valorar a las mujeres hoy por hoy. Las mujeres debemos asumir en esta sociedad el rol que cualquier ser humano, porque somos capaces de pensar, discernir y decidir sobre circunstancias de importancia y trascendencia social, para ayudar y contribuir a la toma de decisiones y, de esta manera compartir los roles hombre y mujer, sin olvidar que el único rol que no puede ser compartido con un hombre es el ser madre.

Desde la perspectiva de mujeres madres o de mujeres sin ser madres es deber aún más… de los estereotipos de la condición que nos atañe a los hijos es esculpir su destino, su camino, su vida y eso no lo negociamos….

Aunque son ambos padres quienes aportan la formación de los hijos la madre inicia es formación en la infancia, la apoya la escuela, lo esculpe el padre, pero quien día a día, es su  vigía es la madre, o quienes hacen la función de madre.



[1] MARIA ENRIQUETA CORTES; Lic. Biología y química, Magister en educación de adultos, Magister en salud pública y especialista en desarrollo intelectual. Docente I.E. Rodrigo Lloreda Caicedo y docente universitaria por más de 23 años.
[2] FUNDACION FES, COLCIENCIAS ( 1995) Proyecto Atlántida, adolescencia y escuela, la cultura fracturada, mundo editores, p268.
[3] VALLEJO NOGUERA, A (1986) guía práctica de psicología como afrontar los problemas de nuestro tiempo, temas de hoy Madrid.
[4] LONDOÑO M. Ladi, el problema es la norma (1994) p. 132
[5] Ibi. P. 89
[6] DÁGUER BERNAL, Natalia. El tejido social como elemento creador y transformador del centro histórico en Getsemaní, Cartagena. Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Arquitectura y Diseño carrera de Arquitectura. Disponible en internet: https://repository.javeriana.edu.co/handle/10554/4120. Bogotá D.C. 2011. Tejiendo lazos de esperanza reconstrucción de tejidos social en montes de María- Zeide Julieth Guerrero y otros.
[8] Rosa Ruiz  5 roles de la mujer actual en la sociedad- luchemos para no ser mujer multitareas- 28 febrero 2019.

viernes, 10 de mayo de 2019

Día 10. Organizaciones de Mujeres AFRO en Colombia

Día 10. Organizaciones de Mujeres AFRO en Colombia
Por: Licenia Salazar
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

El activismo afrocolombiano lo representan hombres y mujeres que han dedicado parte de sus vidas a reivindicar los derechos étnico-territoriales, económicos, sociales, culturales y ambientales de la población negra/afrocolombiana/raizal y palenquera. 

Organizaciones conformadas por solo mujeres afro se encuentran a lo largo y ancho del país, en casi todos los municipios, donde hay presencia de población afro. Al realizar una nueva revisión del trabajo que están realizando estas organizaciones, encontramos que son pocas las que desarrollan de manera permanente sus actividades reivindicatorias y tienen presencia a nivel nacional. Entre las organizaciones territoriales que identificamos y tienen resultados muy importantes están ubicadas en Buenaventura, Norte del Cauca, Quibdó, Barranquilla y Cartagena entre otras ciudades. Para mencionar solo algunas organizaciones están: en Cali, la Asociación de Mujeres Afrocolombianas (AMAFROCOL); en Villa Rica, la Red de Mujeres del Norte del Cauca (REDMUNORCA); en Quibdó, la Red de Mujeres del Choco, la Asociación de Mujeres Hijas de Yemaya; en Barranquilla, la Red de Mujeres del Caribe; en Buenaventura, la Fundación Arco Iris Siglo XXI, la Red de Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro; en Bogotá, Asociación Afrocolombiana Intercambio de Experiencias (AIE), Organización de Mujeres Afrocolombianas (ORMUAFRO); y en Cartagena, la Asociación Santa Rita para la Educación y Promoción (FUNSAREC).

Es importante el trabajo realizado por las organizaciones de mujeres en los territorios, pero se hace necesario la consolidación de un Movimiento Nacional de Mujeres AFRO, liderado por las mismas mujeres.

Actualmente podríamos mencionar solo tres ejemplos de Organizaciones de Mujeres con alcance nacional, liderado por Mujeres:
1. ASOCIACIÓN DE MUJERES NEGRAS AMBULUA. Esta organización es creada y liderada por Aura Dalia Caicedo Valencia, una vez se retira de la organización Kambiri. Aura Dalia es una de las mujeres afro que ha trabajo por mas de treinta años en defensa del pueblo negro priorizando siempre a las mujeres. Por su trabajo tiene reconocimiento nacional e internacional.
2. RED DE MUJERES AFROCOLOMBIANAS KAMBIRI. Esta Red, fue gestada desde el año 1990 mediante la conformación de una Asociación de Mujeres Afrocolombianas. Hacia el mes de mayo 2000 en reunión de los Directivos del Movimiento Nacional Cimarrón, se plantea una vez más la necesidad de un Proceso Organizativo de Mujeres, en donde puedan confluir las diferentes expresiones organizativas, Mujeres Líderes de todo el país. En este mismo año (2000) Diciembre 7, 8 y 9 en la ciudad de Ibagué–Tolima, se da lugar a la Primera Asamblea Nacional de Mujeres Afrocolombianas, concluyendo entre otras cosas en la Conformación de la Red y su Coordinación Colectiva. Se designan para ello 14 mujeres de las diferentes regiones con el propósito de promover y fortalecer el Proceso Organizativo desde sus localidades. Otro aspecto importante de ésta Asamblea fue el resultado de un Plan de Acción 2000–2002, el cual se convirtió en el proyecto que dio vida a algunas reuniones de Coordinación y a la Segunda Asamblea Nacional.
3. MESA NACIONAL DE MUJERES NEGRAS /AFROCOLOMBIANAS/RAIZALES/PALENQUERAS Y DE LA DIASPORA. Mesa Mujeres Afro. Es una organización no formal, que inicia sus actividades en abril de 2016 desde Cali, teniendo siempre el espíritu de convocar nacionalmente a otras mujeres. Actualmente la Mesa Mujeres Afro está conformada por 92 mujeres de 13 ciudades y cinco en otros países. Esta Mesa Mujeres Afro pretende desarrollar la tarea de convocar y consolidar con otras organizaciones el MOVIMIENTO NACIONAL DE MUJERES NEGRAS, que sería el espacio soñado por muchas y que aún no cuenta con la decisión unánime o por lo menos de la mayoría para ser consolidada.

ORGANIZACIONES AFROCOLOMBIANAS MIXTAS: Definimos como organizaciones mixtas, donde la composición de las mismas es de hombres y mujeres afrocolombianas. Las primeras organizaciones se dan en los años 70 y la mayoría aparecen después de la constituyente del año 1991. Las organizaciones donde confluyen el mayor número de hombres y mujeres son: PCN, CNOA, Movimiento Cimarron y en una época Afroamerica XXI. En el año 2013 se crea ANAFRO, como espacio donde confluyen todas las anteriores.
1. La Autoridad Nacional Afrocolombiana (ANAFRO) fue creada el Quibdó, el 27 de agosto del 2013, por mandato del primer Congreso Nacional Autónomo del Pueblo Negro, Afrocolombiano, Palenquero y Raizal. La ANAFRO está definida como la mayor instancia ejecutiva de las decisiones del Congreso Nacional Autónomo, que promueve la coordinación, concertación, diálogo y armonización de acciones; asesora a las comunidades en la defensa y garantía de los derechos colectivos e individuales del Pueblo Negro, Afrocolombiano, Palenquero y Raizal y; orienta la actuación colegiada de nuestros liderazgos y representantes en los diferentes espacios y escenarios. La ANAFRO está integrada por 109 delegados en representación de Consejos Comunitarios, Organizaciones Urbanas, Jóvenes, Estudiantes, Mujeres, Adultos mayores, personas con discapacidad y LGTBI.
2. CNOA: Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas
La Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas, CNOA, es una convergencia a nivel nacional, en la que confluyen más de 270 organizaciones de primer y segundo nivel, redes y articulaciones. Entre sus miembros hay organizaciones de mujeres, jóvenes, personas en situación de desplazamiento, Consejos Comunitarios y organizaciones urbanas.
A nivel regional, las organizaciones que hacen parte de la convergencia se agrupan por Mingas. A nivel nacional, para dar respuesta a las líneas de acción estratégicas y sus dimensiones transversales la CNOA cuenta con un Equipo Técnico organizado por áreas de trabajo: Incidencia Política y Legislativa, Fortalecimiento Organizacional, Género, Infancia y Comunicaciones.
SU PAGINA WEB: http://www.convergenciacnoa.org/index.php
3. PCN: Proceso de Comunidades Negras. El Proceso de Comunidades Negras - PCN - está conformado por 120 organizaciones étnico – territoriales, entre consejos comunitarios y organizaciones de base ubicadas en algunas las siguientes regiones: Valles interandinos, Costa Caribe, Magdalena Medio, Pacífico, Buenaventura, Tumaco, costa Caucana, Villavicencio y Bogotá, entre otras.
Sus 120 organizaciones participaron activamente en la negociación y constitución de la Ley 70 que tiene por objeto: “reconocer a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico”.
El PCN está divido en palenques regionales, su máxima autoridad es la Asamblea seguida del Consejo Nacional de Palenques que reúne a delegados de todos sus palenques regionales. También cuentan con un Equipo de Coordinación Regional, en el que tienen, desde la última Asamblea, representantes de las mujeres, de los jóvenes y de los mayores.
Fuente: http://www.hchr.org.co/…/ique-es-el-proceso-de-comunidades-…
4. Movimiento Nacional CIMARRON
El Movimiento Nacional CIMARRON fue fundado en Buenaventura, el 15 de Diciembre de 1982, por el Círculo de Estudios de la Problemática de las Comunidades Afrocolombianas –SOWETO-. El Círculo SOWETO había surgido desde 1976, en Pereira, Risaralda, y lo integraban estudiantes negros procedentes de diversas regiones del país, liderados por Juan de Dios Mosquera Mosquera. El nombre CIMARRON evoca la heroica gesta protagonizada en América por los pueblos africanos, en su lucha por los derechos a la libertad, la dignidad e identidad africana, y en rebeldía contra el colonialismo esclavista europeo. En América, fueron llamados CIMARRONES los africanos esclavizados que se refugiaron en las selvas para conquistar la libertad y desarrollar una nueva sociedad, libre de esclavitud, en sus territorios y poblados llamados PALENQUES, cunas de la libertad e independencia en el continente americano.
El Movimiento CIMARRON está asociado a la UNION NACIONAL DE ORGANIZACIONES AFROCOLOMBIANAS – UNO AFRO -, una red conformada por más de 100 formas organizativas que promueve el fortalecimiento, la coordinación, la identidad y unidad de las organizaciones y comunidades afrocolombianas.
SU PAGINA WEB: http://movimientocimarron.org/
5. CONSEJO NACIONAL DE PAZ AFROCOLOMBIANO – CONPA. Organización que propende garantizar la participación política y que la voz de Pueblo Negro, Afrocolombiano, Palenquero y Raizal y sus propuestas sean tenidas en cuenta e incluidas en el proceso de paz y post-conflicto
6. AFRODES. Asociación Nacional de afrocolombianos desplazados
Afrodes, Trabaja por el reconocimiento de los valores y derechos HUMANOS, territoriales, culturales, ambientales, económicos, políticos y sociales de la población Afrocolombiana en situación de desplazamiento forzado.
AFRODES está integrada por una red de 86 organizaciones de Afrocolombianos Desplazados y consejos comunitarios a nivel nacional.
https://www.facebook.com/Afrodes-Colombia-517955778235287/
7. ORFA: Organización Raizal Fuera del Archipiélago. Una Organización sin ánimo de lucro, creada en el año 2004, con sede en la ciudad de Bogotá, de carácter social, económico, cultural, científico y de cooperación, al servicio de la comunidad en general y de la raizal en particular, basada en el espíritu de integración, solidaridad, ayuda y respeto mutuo y regida por principios morales y éticos tradicionales de la cultura raizal.
8. PASTORAL AFROCOLOMBIANA
Es la acción evangelizadora de la Iglesia católica que promueve integralmente al pueblo afrocolombiano para que éste, desde su identidad cultural, viva el proyecto del Reino de Dios y lo comparta con todo hombre y mujer.
http://pastoralafrocali.blogspot.com.co/p/que-es-pastoral-afro.html

jueves, 9 de mayo de 2019

Día 9. ¿SISTERHOOD? ¿SORORIDAD NEGRA?


Día 9. ¿SISTERHOOD? ¿SORORIDAD NEGRA?
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

No podemos pretender hablar de sororidad entre mujeres negras sin antes reconocer quienes somos, qué camino hemos transitado para deconstruirnos, para construirnos, qué estrategias hemos ejecutado para conservar la vida siendo parte de una estructura hegemónica feroz y violenta, cómo hemos decidido solventar las carencias que sufrimos y por último hallarse en el discurso y el ejercicio político por el simple hecho de nacer mujeres, por ser negras.

Por: Fares Montaño.
En el feminismo ejercido por mujeres negras, afrofeminismo, no hay forma de hablar de sororidad (sisterhood) como ejercicio político ni como forma de relación, primero, porque no existe tal cosa como la sororidad negra, muy contrario al movimiento feminista blanco-centrado el cual tiene claro para qué es la sororidad donde nosotras no tenemos lugar, y segundo porque antes de intentar construir desde el ejercicio político, es necesario hablar de empatía entre nosotras, partiendo desde el reconocimiento de quién eres en primera persona, segundo, quienes son las mujeres del quilombo que te rodean y tercero para qué nombrarse desde el reconocimiento. Sin identidad no se existe. Sin identidad no hay herramientas para construir.

Ciertamente, vivir como mujeres negras en este sistema misógino, patriarcal y capitalista, el cual nos ha moldeado emocional y psicológicamente para ser enemigas históricas, sanar esta condición requiere un proceso unísono entre las de la diáspora, desprendido de la errada idea de ser mejores amigas, amarnos desde el amor romántico, la tensión sexual, el vínculo familiar y la igualdad en el discurso político. La construcción de una acción sorora lo único que requiere es reconocer que entre nosotras existen unas carencias, unas violencias y unos abandonos que necesitan ser sanados desde la relación entre todas a pesar de los desacuerdos. La sororidad negra emergente, no requiere de las migas que han caído al piso del feminismo blanco. La sororidad negra como punto de partida para la lucha de las mujeres negras, demanda ser conscientes de que no podemos ser sin que nuestras hermanas sean.

En este sentido, el afrofeminismo como herramienta política, establecida por mujeres y para mujeres que empatizan o no con este, debe permitir generar la base de una sororidad que abarque nuestras particularidades que claramente no dependen de un juicio de valor y que somos conscientes que tomará muchos años en que pueda tener un funcionamiento coherente y honesto donde todas y cada una de nosotras se halle. Si bien es cierto que históricamente hemos heredado de generación en generación unas heridas desde la vida que decidieron para nuestras ancestras: estereotipos, abusos, torturas, paradigmas, violaciones, violencia, cosificación, comercialización, sexualización, racismo, etcétera; intentar la sororidad nos permitirá sanar y aliviar un poco nuestra feminidad envenenada y desgastada en unas diferencias, desacuerdos y enemistades que no escogimos para nosotras, sino que nos fueron otorgadas y en silencio no pudimos más que aceptarlas.

A pesar de lo anterior y con conocimiento de causa, muchas mujeres negras hoy podemos decir que establecer espontáneamente o con un objetivo específico interacciones basadas en amistad, afecto, búsqueda del placer sexual, acompañamiento entre pares o desarrollo de los lazos familiares entre nosotras, nos ha permitido experimentar que no es posible coexistir sin nuestras hermanas y sin pretendernos una empatía y una sororidad. Reconocer el camino y las diversas luchas que la otra ha vivido, es permitirse sanar y tejer a través de la mirada compasiva y en silencio porque muchas veces no se tienen las palabras precisas en el instante del suceso. Aprender a creerle a otra mujer negra es saber que coincidimos en alguna experiencia igual o parecida, positiva o negativa y por ser mujeres esto lo podemos usar para intentarnos una empatía y sororidad que nos permita avanzar.

En resumen, dejar ver que factores como etnia, desigualdad económica, género, clase, orientación sexual, entre otros; generan múltiples y muchas más opresiones sobre mujeres negras, muestra que no es posible hablar de justicia social, derechos y empoderamiento de las mujeres negras desde lo individual sino desde la colectividad femenina. Por ello una sororidad negra debe establecerse como respuesta que mitigue la interseccionalidad que nos cobija, esto no quiere decir que las opresiones desaparezcan, esto quiere decir que actos sororos entre mujeres permite aliviar, sanar y organizar mucho mejor la defensa de la vida propia y de las demás. Se hace necesario mirar y aprender de las mujeres negras del norte que decidieron hallarse, que establecieron políticas de cuidados para si mismas y las de su alrededor, que debido a sus realidades decidieron la democracia del sisterhood; finalmente no se trata de copiar unas conductas que a ellas les funcionaron, se trata de hacer uso de las herramientas que nos dejaron a mano y adaptarlas al eslabón que hace la cadena.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Día 8. ARTICULO: Mis dos Josefas

Día 8. ARTICULO: Mis dos Josefas
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD
Por: Sandra Milena “Sami” Arizabaleta Ibarbo
Mujer negra lesbiana

Josefa Ibarbo y Josefa Aguiño
Para hablar de las relaciones entre mujeres negras, no quiero hacerlo desde la “academia” teorizando con las y los autores occidentales que nos tienen colonizados en mente y cuerpo, quiero hacerlo hablando desde mi sentir, vivir y aprender que logre de dos de las más importantes mujeres negras de mi vida. Mis Josefas adoradas: Mi madre: Josefa Ibarbo y mi abuela paterna: Josefa Aguiño.
De mi relación con mi abuela puedo decir, que cuando estuvo viva no reconocí sus aportes y jamás la valore lo suficiente, aunque hoy gracias a sus palabras y enseñanzas puedo erigirme como una mujer negra empoderada. Mi abuela es para mí el referente más importante de la lucha muchas veces invisibilizada que libraron algunas mujeres negras en el pacifico colombiano profundo de los años 30´s y 40´s.
Con mi madre, vi como ella luchaba desde su infancia por encajar en el mundo mestizo que condiciona los gustos, aptitudes y formas de crianza de las personas negras. Ella desde la infancia y huyendo de la tradición de los matrimonios arreglados, se fue con las monjas a “trabajar” en el hospital, donde realizaba de aseo y cocina como forma de pago por las enseñanzas que recibía de las monjas, enfermeras y médicos del único hospital de su Guapi.
Josefa Aguiño – mi abuela- fue hija de Tumaco con orígenes ecuatorianos. Rebelde desde siempre, ya que nació tres semanas antes de lo que decían las parteras – según contaba ella. El ser vista como “chola” (una de las tantas categorías del colorismo y la escala de pigmentación) le permitió contar con una amplia gama de pretendientes que se acercaban a su padre para negociar el matrimonio. Pero mi abuela no permitiría que alguien diferente a ella definiera como viviría su vida. Ella se caso con quien quiso, mi abuelo; Simón Arizabaleta.
Mi madre, Josefa Ibarbo con unos diecisiete o veinte años, viajo de Guapi a Cali para trabajar como empleada del hogar, en las casas de gente “bien” (léase; mestiza) de mediados de los 60´s en la ciudad. Sus planes eran; trabajar, enviar dinero a su familia y ahorrar para cumplir su sueño de ser enfermera. Los planes no resultaron así, pues su vida; incluyendo lugar de trabajo, dinero y hasta amores, fueron controlados por un hermano. Mi madre al final se caso con mi padre, quien gozaba – y aún lo hace – de todo el aprecio y admiración de la familia de mi madre.
Josefa Aguiño y Simón Arizabaleta; mis abuelos, celebraron su matrimonio por la iglesia – mi abuela se burlaba de ese convencionalismo de gente mojigata – con una fiesta de cuatro días en la vereda de Callehonda en Guapi. A pesar de que mi abuelo era herrero y poseía tierras con sembrados fértiles de arroz, no fue elección de los padres de mi abuela. Y es que él era una persona de rio, hombre inculto no a la altura de una mujer chola criada en la ciudad. Pero en este caso triunfo el amor o el capricho; mi abuela se caso con quien quiso y punto.
El matrimonio de mis padres ha durado mas de cuarenta años y no veo un horizonte que pinte un final que no sea el considerado natural. Ellos se casaron en un mes de noviembre de finales de los 60´s en Palmira. Mi madre dio el sí ante el sacerdote después de la aceptación de su familia, con bendición incorporada. Años después me entere por boca de una tía que mis abuelos maternos soñaban con una unión entre las dos familias. Aquí cuento, la línea materna de mi familia, es de campo, sin mayores pretensiones o posesiones en su terruño, la línea paterna en cambio tuvo grandes posesiones de tierra y se desarrollo muy fuerte el campo de la herrería.
Cuando empezaron a llegar los hijos, mi abuela tuvo la ayuda y acompañamiento de varias mujeres que mi abuelo llevo a la casa y es que en la casa grande de mi abuelo era común encontrar en su inmensa cocina cinco o seis mujeres cocinando, riendo, viviendo … Ella, mi abuela, siempre conto con ayuda, pues mi abuelo se desvivía por darle los mayores lujos a su esposa de ciudad “chola” y que según dicen algunos viejos que aún viven, ella era hermosa, altiva y orgullosa.
Pero, tener lujos no fueron suficientes para mi abuela, pues cuando sospecho que era traicionada por su esposo con algunas mujeres de la zona, se fue. Tomó a su hija mayor, y busco emprender una nueva vida. Años después ella diría que se llevo a la hija pues no la dejaría para que fuera casada con “alguien” u ocupara la función de madre de sus dos pequeños hermanos, a quienes dejo con mi abuelo. Abandonó ese hogar que no la hacia feliz. Esto hecho es importante, porque nadie abandonaba a su esposo en esa época y en ese contexto, eso era una locura y menos por una infidelidad. Las mujeres negras estaban para aguantar todo, sin quejarse ni protestar. Con lo que no contaban es que mi abuela no hacia nada por complacer a otros, ella era libre y asumía su vida.
Mis padres en una ocasión tuvieron una gran crisis matrimonial, no conozco los detalles, solo se que mi madre se embarco con nosotros en unas vacaciones del colegio. ¿Nuestro destino? Guapi. Mi madre estaba abandonando a mi padre y nos llevaba con ella como buena mujer negra y madre, porque una “madre jamás abandona a sus hijos”. Desde nuestra llegada fue un estar de aquí a allá paseando. Nos alojamos en la colosal casa de mi abuelo paterno quien nos llenaba – especialmente a mi – de los “lujos” de la ciudad y me presumía como su nieta bella, tan bella como su abuela Josefa – he escuchado que tengo un parecido físico enorme con mi abuela -. Ese viaje al final, no culmino con la separación que mi madre esperaba, sino que fue un paseo. Las familias; los Arizabaleta y los Ibarbo le dieron la orden de regresar con su esposo – mi padre – para que los hijos crecieran en una familia. Mi madre no lo dice, pero, para mi ella tuvo miedo de verse sola con cuatro hijos y sin un empleo que diera el sustento. Aunque también es que no fue que le faltara valor, es que al final le ganaron las enseñanzas de las monjas y ella se sacrificó por sus hijos y regreso a ser la abnegada esposa.
La vida de mi abuela después de abandonar a mi abuelo y sus dos hijos menores; entre ellos mi padre de apenas un año. empezó en Buenaventura donde cosía ropa, gracias a lo cual ahorro y puedo regresar a su Tumaco (al separase de mi abuelo solo empaco su ropa, aunque mi abuelo le ofreció lo que quisiera para quedarse o irse; ella solo quería su vida y dignidad).
En su ciudad poco le importaron los comentarios sobre abandonar a su esposo e hijos pequeños. Ella estaba decidida a ser feliz. Monto su taller de costura y atendía una tienda. Algunos años después se enamoro otra vez de un hombre que “dizque” tenia una novia de años. De esa unión, que ella vivió de manera libre nacieron seis hijos. Pareja nueva e hijos otra vez fueron dejados atrás cuando sufrió violencia física. Josefa Aguiño no aguantaría nada que la hiciera infeliz.
Durante años he escuchado a mi madre alabar el hecho de que mi padre no la golpee. Reconozco que ese fue uno de mis mayores orgullos al ser una niña negra en un barrio de mayoría mestiza; no tener un padre golpeador, no hijos por fuera del matrimonio, madre ama de casa “decente” y casa propia. Aunque … mi madre siempre ha detestado el hecho de que mi padre consuma alcohol en exceso. Ella dice “unas por otras”
El desarrollo de mi relación con estas grandes mujeres fue diferente a medida que crecía y adquiría conciencia de mi realidad de mujer negra. Solo con los golpes y avatares de la vida pude ir escudriñando quienes eran y que representaban las Josefas en mi vida.
Para mi madre siempre ha sido muy importante ser buena mujer; encajar o ser casi invisible. Ella a luchado durante toda su vida para encajar y el hecho de que sus hijos puedan hacerlo fue su gran apuesta personal. Aprendí de ella a comportarme según los parámetros sociales que se espera de la gente negra; la sumisión. Hablar bajito, vestirme con colores neutros, peinarme y no salir con trenzas (menos con afro), reconocer que “negro que no la embarra a la entrada, lo hace a la salida”.
A mi abuela la entendí años después, cuando se encontraba cerca a la muerte. Entendí cuando ella decía que mujer que se case virgen es tonta, reconocí la importancia que tiene el que entre mujeres negras nos privilegiemos y escojamos, pues la sociedad y sobretodo nuestros “hermanos” negros no lo han hecho nunca. Sus consejos que considere burdos y vulgares en otros tiempos, hoy me permiten caminar y ser. Tomarme el tiempo para vivir y conocerme sin sentir culpa, saber que tener sexo no debe estar condicionado a casarse, aceptar que las mujeres tenemos derecho a sentir y buscar el placer sexual. Mi abuela, la que fumaba con el cigarro pa`dentro en la boca me dijo muchas veces “tu serás lo que quieras y si a los demás no les gusta, que se metan un palo en el culo para que no jodan”. Abuela, cuanto gozarías hoy viendo y escuchando a las jóvenes negras hoy.
Creo que en este punto muchas estén pensando que mi abuela es la mejor y criticando a mi madre, pero esto tiene mucha tela que cortar. Mi madre también fue y es una gran luchadora a su manera. Cada una de mis Josefas vivió realidades diferentes y momentos diferentes.
De mi madre aprendí a luchar a pesar de todo, el tratar de encajar me ha servido para conocer los pensamientos más profundos de algunas personas mestizas, el poder develar esa hipocresía blanca que utilizan con las personas negras es un poder que me ayuda a no morir un poco todos los días. Gracias al esfuerzo para que encajáramos, mi madre nos obligaba a estudiar mucho, porque no podíamos estar por debajo de los mestizos, debíamos dar el doble en cada tarea, la excelencia era la marca. Estas enseñanzas me sirven mucho hoy, donde constantemente soy criticada y subvalorada por ser negra.
Mis dos Josefas, tan diferentes ellas, me ayudan a entender que las mujeres negras somos tan diversas y afrontamos la vida y las luchas desde orillas que, aunque a simple vista parezca antagónicas, tienen un objetivo unificado; empoderar y privilegiar a las mujeres negras que nos sucederán en el tiempo.
Yo soy la orgullosa fruto de mi madre y abuela, quienes me aportaron tanto y por quienes hoy soy feliz. Ellas son mis heroínas y mi guía para entablar relaciones entre y con mujeres y hombres negros.
Otra vez a nivel personal, creo que las relaciones entre las mujeres negras no deberían estar mediadas por las descalificaciones y ataques a las decisiones de vida que tome cada una. No estoy diciendo o pretendiendo que el ser mujeres negras nos obligue por que sí a tener y consolidar amistades y amor a prueba de todo, estoy es proponiendo no mirarnos desde ese lugar No-lugar que nos han otorgado las y los otros, sino recrear el espacio propio donde nos reconocemos en las diferencias y cargas históricas como las luchadoras que hemos sido, somos y seremos. Es, relacionarnos horizontalmente, apoyando y ayudando a quien sufre violencias parecidas a las mías, a quien al ver a los ojos reconozco como mi igual. Como mujer negra.
Para finalizar quiero honrar y agradecer a cada mujer negra con la que me he cruzado en lo vivido hasta ahora. Ha sido gracias a ustedes que puedo continuar, y claro, no todo es amor y paz, con muchas me he enfrentado por temas tan complejos como la diversidad sexual pasando por deportes y gustos gastronómicos. Me lastimaron, sí, y en muchos casos aún duele, pero aún en ese dolor reconozco una ganancia personal.
Con quienes he logrado construir amistad ¡gracias! Llenarnos de amor en este mundo que nos considera doble y en ocasiones hasta triplemente inferiores, amarnos es revolución y fuerza.
Dedicatoria especial a mis dos Josefas. Mi madre; Josefa Ibarbo y mi abuela paterna; Josefa Aguiño, gracias por todo.
A, mi adorada esposa; Johana Caicedo, gracias por todo y más. A las mujeres negras con las vivo; amor y más amor. Diana Victoria Arizabaleta, hermana de sangre y vida, eres mi premio de vida.

martes, 7 de mayo de 2019

Día 7. Magistradas AFRO en la JEP

Día 7. Magistradas AFRO en la JEP 
Por: Licenia Salazar
MES NACIONAL DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

En la JEP Jurisdicción Especial para la Paz hay 51 Magistrados, de los cuales 23 mujeres, y tres son afro.

Heydi Patricia Baldosea Perea: Magistrada Sala de Definición de Situaciones Jurídicas. Nace en Bogotá- Es Abogada de la Universidad Libre de Colombia, con especializaciones en Instituciones Jurídico Penales de la UN y en Derecho Probatorio Universidad Católica de Colombia. Tiene Maestría en Derecho Procesal Penal Universidad Sergio Arboleda. Ver perfil

Xiomara Cecilia Balanta Moreno: Vicepresidenta de la JEP. Magistrada Sala de Amnistía e Indulto. Es del Valle del Cauca. Abogada de la Universidad de San Buenaventura, con maestría en DD HH y Democracia en América Latina de la Universidad Andina Simón Bolívar, y doctorado en Derecho Internacional de la Universidad de Rey Juan Carlos. Ver perfil

Nadiezhda Natazha Henríquez Chacín: Magistrada Sala de Reconocimiento de Verdad, de Responsabilidad y de Determinación de los Hechos y Conductas. Abogada de la Universidad Nacional. Es del Magdalena, con maestría en Derechos Humanos y DIH ante Organismos, Cortes y Tribunales Internacionales de la Universidad Santo Tomas. Ver perfil

MAGISTRADAS ALTAS CORTES
La Rama Judicial está integrada por la Corte Suprema de Justicia, El Consejo de Estado, la Corte Constitucional y El Consejo Superior de la Judicatura. Otras instituciones que también componen la Rama Judicial son: Consejos Seccionales de la Judicatura, Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial, Comisión Seccional Interinstitucional, Dirección Ejecutiva de la Administración Judicial, La Fiscalía General de la Nación y Jurisdicciones Especiales (Jurisdicción de Paz, Jurisdicción Indígena, Jurisdicción Penal Militar)[1]
Colombia nunca ha tenido en las Altas Cortes una Magistrada afro. Actualmente en las altas cortes de 69 magistrados hay 17 mujeres. Ninguna afro.
Corte Constitucional está conformada por nueve magistrados, de los cuales tres son mujeres, ninguna afro. Actualmente ocupa la Presidencia una mujer: Gloria Stella Ortiz Delgado.
Consejo de Estado conformado por 31 Magistrados de los cuales hay ocho mujeres. Ninguna afro.
Corte Suprema de Justicia: conformado por 23 Magistrados de los cuales hay tres mujeres. Ninguna afro.
Consejo Superior de la Judicatura: conformado por seis Magistrados de los cuales hay tres mujeres. Ninguna afro.
Fiscalía: Ocupada esta dignidad por Néstor Humberto Martínez. Nunca una mujer afro ha ocupado este, cargo.

En los entes de control, Procuraduría General de la Nación, Contraloría General de la República, Defensoría del Pueblo, Auditoria General de la Republica, no hay ninguna mujer dirigiendo estas entidades. Igualmente, Nunca una mujer afro ha ocupado este, cargo.

En la Registraduria Nacional del Estado Civil actualmente ocupada por Juan Carlos Galindo Vacha, nunca ha sido ocupado este cargo por una mujer afro.
_________________________
[1] Cámara de Representantes